Depilación. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Me encanta, me encanta, me encanta, que Nicanor Parra sea premio Cervantes. Un amante de la antipoesía (a mí me han criticado muchas veces de que lo mío no era poesía, suerte que soy libre). Así que hoy, nos quedamos con un trocito de carne de prosa, que según él, es una línea convergente con la poesía. Ella, con sus aullidos, seducía mis ojos de mirona excitada. (Os juro que sólo los espiaba cuando mi hermano la depilaba.) Él había probado varias cuchillas, incluso una con olor a melocotón; pero ella sólo admitía la gillette para chicas. A ser posible,… Leer más

El viejecito. Por Mirtha Rodríguez

Con paso muy lento, y andar pausado, se aleja… La cabeza gacha… su cuerpo corbo, vacía mirada Lo quedo mirando, mi curiosidad despierta… Quisiera saber… donde va, que cosas piensa…   Parece, no querer hablar… huir de la gente Que raro misterio, quizá, encierra en su mente Traté de hablarle… más, le soy indiferente Que historia de vida, lo hace tan…doliente?   Repasando su vida, vive… seguramente… Sus seres amados… quizá, ya no presentes Me duele el viejecito, lo siento en mi mente Así pasan sus días… alejándose de la gente….   Mirtha Rodríguez Argentina Leer más

El tiempo. Por Por Juan A Galisteo Luque

  Cuando naces, aprecias su sonido, que es el mismo de tu propio corazón, y enlazados en un beso de pasión, tiempo y vida, serán de igual latido. Vas creciendo y olvidas que has vivido, y un buen día, primavera de ilusión, te recibe el pensamiento, la razón, recordando las flores que has querido. Un otoño febril en su porfía, ofrecerá momentos a tu suerte colmados de esperanza y de alegría. Hasta que el frío invierno te despierte, y ese segundo de melancolía, te acompañe en silencio hasta la muerte. ——- Juan A Galisteo Luque Blog del autor Del poemario:… Leer más

Cazador del tiempo. Por Mónica López Bordón

Sorpresa… Quiso llegar a la calle y llevarse el tiempo. Era madrugada y le llamaban cazador. No conocía a nadie. Dejó un grito en el corazón un temblor en el silencio un horizonte en el mundo alguna lamentación en su voz y un poco de mar y algo de arena.. Caminaba sobre el costado de la noche queriendo atrapar el tiempo como ojo abierto de la luna, tiempo para el amor, lámparas de cristal, ilusión, aire, agua… *Cuadro: Detalle de Albaydé. De Alexandre Cabanel Mónica López Bordón Blog de la autora. Leer más

El asesino hipocondríaco. Por Brisne

Eso es imposible, señor Blanstein, yo soy un hombre de moral kantiana. Inmanuel Kant decía que se obrase sólo de forma que se pudiera desear que todo el mundo actuase de ese mismo modo. Y a mí no me guastaría pagarle a un asesino profesional para que matase a alguien, y que se fuera con mi dinero a otra parte.   Me creo una mujer relativamente sana. Pero fue comenzar a leer El asesino hipocondríaco de Juan Jacinto Muñoz Rengel y empezar a sentir picazón por todo el cuerpo y lagrimear mis ojos. De inmediato fui a medirme la presión… Leer más

Época trágica de los griegos. Varios autores

Algunos pensarán que titular esta antología como Acerca de la virtud en la época trágica de los griegos y otros relatos, IV concurso de relato histórico Hislibris es una locura. Otros dirán que ya el título es más lectura de lo que algunos están dispuestos a leer. Y tendrán razón. Los hislibreños están poco cuerdos, si por cordura entendemos un comportamiento conveniente a efectos prácticos o todo aquello que se adapte a los cánones de la «normalidad». El caso es que aquí no presentamos solo historias de virtud, de épocas trágicas o de griegos. En este libro proponemos lecturas de… Leer más

Permite el trueno. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Permite al trueno sembrar de estruendo la suave curva de tus sentidos. Nunca el miedo será consejero. Permite al árbol un grave cimbreo amenazador cuando el viento lo haga vasallo. Nunca la fuerza es emisario. Permite a la tierra un beso apasionado, un soplo desgarrado, ese aire que destroza para crear. Nunca las piernas obraron milagro. Las tuyas, sí. Las de él, también. De ella, de mí, de nosotros. Cierra esos ojos de luz y penumbra que no te dejaron ver más que lo obvio. Detrás del párpado que escruta, tan juez de nada y filósofo de nimiedad, queda el… Leer más