El fin de una porción de tarta. Por Agustín Serrano Serrano
Creo recordar haberte contado ya esa historia, pequeña. En el avión no dejaba de oír la voz de tu abuela…’’Te vas al culo del mundo. Al país más pobre de todos. ¿Es que no hay chicas en los chat de España?’’…Y yo respondí que ninguna como ella. Ninguna como Theresa, mi negrita de Puerto Príncipe. Llegué al hotel Montana al anochecer. En la cena, el camarero era cubano, con lo que, gracias al idioma, supe cosas para poder orientarme al día siguiente. Ricardo, que así se llamaba y que no olvido, me invitó a una porción de tarta de vainilla…. Leer más
