Soneto a la mujer inevitable. Por Marcelo Galliano

Buscando el mar parece estar el río, al cielo inmenso mira la azucena, y el ala rota que hoy flota con pena sabe que su destino es el vacío. Pienso en las noches si es el rumbo mío esto de andar vagando por la arena, con la tristeza viva a mano llena, sin conocer más rostros que el del frío. Le he escapado por años a las cosas de esos dedos que siembran bellas rosas que con su aroma enmiendan los errores. Tarde comprendo: el fin de cada hombre es encontrar la boca que lo nombre y el alma que… Leer más

La mujer… sólo ella… Por Ana Mª Tomás Olivares

Con motivo del Día Internacional de la Mujer quiero celebrarlo regalando a mis amigos del blogs un poema inédito que pertenece a mi último poemario titulado «Miradas Cómplices» y que presentaré en primavera en Murcia y Madrid. La mujer. Siempre ella quien arrulla en su regazo la bondad de una tierra ansiosa de semilla; quien enciende los sueños en la aurora -soñar siempre complica las cosas-; quien pone nombre a las estrellas y cura con sus ojos las heridas. La mujer. Siempre ella quien se yergue después de la violencia o la venganza del hombre contra el hombre. La mujer…. Leer más

13- Preguntas. Por Hernán

? Me gusta oír hablar de Al-Ándalus. De aquellos tiempos en que pateabas Sevilla, Lora del Río y Carmona, de biblioteca en biblioteca, y hablabas con unos y con otros compartiendo conocimiento. Me encataría, a tu vera, seguir esos pasos para vivir aquella armonía y aprender lo que aprendiste. Dime, ¿es cierto que hebreos, cristianos y musulmanes estudiabais los mismos temas: ciencias, filosofía, literatura, arte y arqueología? He leído que se convivía en paz, que se traducían los textos a los tres idiomas y que había un intercambio de ideas sin prejuicios. No te incomodes, es que me cuesta creerlo…. Leer más

Intentar educar. Por hijadecristalero

Cuando yo tenía la edad de mis hijos, podíamos conducir motos a los catorce años, hacer pellas sin que nos detuviera la policía, ir a conciertos gratuitos, salir por la noche hasta las tantas, beber litronas en los parques, fumar porros sin que te pusieran una multa, ganarte la vida trabajando media jornada… Incluso estudiar una carrera servía para algo.Ahora, si alguno de mis hijos falta una hora a clase, el instituto me pone un mensa. ¡Qué bien! dicen muchos padres, así están más controlados.Educar a los hijos es muy difícil, todos creemos que lo hacemos bien y probablemente nunca… Leer más

El castaño. Por Javier Úbeda Ibáñez

? Después de habernos pasado tres magníficas horas buscando setas en la Sierra de Gredos, decidimos parar a descansar y tomarnos un tentempié. Nos sentamos a la vera de un hermosísimo castaño que, como un rey a las puertas de su palacio, nos acogió con su protocolo otoñal: hojas y más hojas caían de sus largas ramas, conformando lo que era ya un espacioso manto dorado que sirvió para que nos sentásemos y protegiésemos del gélido suelo. Yo recosté mi cuerpo en su mullido y grueso tronco de corteza agrisada. Y allí me quedé dormido mientras mis amigos contaban historias… Leer más

lucharyluchar. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Pausadamente, sin prisa pero sin cadencia, vamos a ir instalándonos en los finales felices… Pero antes de reventar con un apasionamiento eterno, abriremos boca con este poema. Porque uno, a veces, muchas veces, más de cuatro veces, es dueño de su final… Además, no hay nada más hermoso que abrir un río donde antes nacía el desierto y, además, bañarte en él hasta mutarte en pez. El otro día, en un lugar sin luces maravilloso, donde charlábamos después de un recital de poesía inolvidable, alguien se atrevió a decir que su vida era perfecta y que vivía exactamente como quería…… Leer más

Pólvora Mojada. Por Brisne

«Historias que estabas incubando, que comenzaste a forjar en tu cabeza y no llegaste a terminar, que cincelaste con la paciencia de un orfebre y la liberad de movimientos de un ápatrida, están ante aquí, ante mí» Ayer tenía otros planes, pensaba terminar los estravíos, corregir un cuento, ver un rato la tele, mirar los blogs amigos y pasar un lunes más, sin pena ni gloria, esperando el martes siguiente, que pasaría también ábulico en espera de los días siguientes. Pero no, me pasé por la biblioteca de Calatayud en uno de esos ratos muertos entre el final del trabajo… Leer más