EL ÁNGEL SUICIDA. De Cristina Amanda Tur

? El cadáver de un muchacho aparece bajo un acantilado, bajo las murallas de Ibiza. Es Sergio, un adolescente deportista, generoso, algo callado, tímido, en definitiva, un buen chico, de esos que nunca se buscan problemas… El caso es archivado como un suicidio, pero algo lleva al equipo del policía sevillano Ariel, jefe de Crimen Organizado, a seguir investigando, porque los chicos así no suelen acabar asesinados, pero tampoco se suicidan. Deciden seguir investigando por instinto y por un cura de origen italiano, entrenador de baloncesto de Sergio, que sabe pefectamente que el chico «jamás le habría hecho esto a… Leer más

El manuscrito de la rosa y su perfume. De Almudena Aibar Hidalgo

??El Manuscrito de la Rosa y su Perfume es un libro que irradia energía positiva desde comienzo a fin. Con inusual frescura y sencillez, Alma Aibar Hidalgo, despliega a través de relatos de variada extensión y poesías libres, un sinfín de nuevas miradas hacia aquellas cosas que muchas veces dejamos pasar por alto. La obra es una invitación a detenerse ante la vida misma, a dar oportunidad de rever aquellos temas que, por capricho del destino o por el flujo dinámico de la vida, generalmente dejamos olvidados en el arcón de la omisión. Surgen así desde sus páginas, reflexiones acerca… Leer más

Ballena o sirena. Por Ana mª Tomás

ME ACABA DE LLEGAR ESTO AL CORREO ELECTRÓNICO Y ME HA PARECIDO GENIAL COMPARTIRLO CON TODOS VOSOTROS. SOBRE TODO AHORA QUE VAMOS ENTRANDO EN LOS MESECITOS PREVERANIEGOS. Hace unos días, en una ciudad de Francia, un cartel, con una joven espectacular, en el escaparate de un gimnasio, decía: ‘ESTE VERANO ¿QUIERES SER SIRENA O BALLENA?’ Dicen que una mujer joven-madura, cuyas características físicas no han trascendido, respondió a la pregunta publicitaria en estos términos: Estimados Srs: Las ballenas están siempre rodeadas de amigos (delfines, leones marinos, humanos curiosos). Tienen una vida sexual muy activa, se embarazan y tienen ballenitas de… Leer más

Habilidades. De María José Muñoz García

Sentir el poder de convicción que uno tiene , la habilidad para transmitir tus ideas, saber como ensamblar todas las piezas, es muy importante para todos los ámbitos de la vida de cualquier persona. Las personas pueden transmitir básicamente dos cosas, seguridad o inseguridad, de ello depende la confianza que muestren a su entorno en todos los ámbitos de su vida. Para el área laboral es algo básico para desarrollar de forma eficaz tu trabajo, el poder llevar a cabo tu trabajo de una forma natural y a la misma vez que dispongas de esa habilidad para realizarlo correctamente, ganaras… Leer más

El tiempo es eterno. Por Mati Morata

El tiempo es eterno cuando estoy sin ti. Es eterno cuando estoy conmigo. ¡Cómo me gustaría replegarme y desaparecer y desde la nada desplegarme e inundarlo todo, fundida a ti ser la eternidad. No dejes que mi vida se desgaje en momentos, no dejes que la añoranza sea mi bandera. Sin ti, yo no soy. Sin ti, nada es. El tiempo se despeina y nada permanece. Ven a mí, seamos la eternidad al menos un instante. Mati Morata Colaboradora de esta Web en la sección «Miradas con MatiZ» Blog de la autora Leer más

Aquel verso rebelde. Por Juan Ballester

Aquel verso rebelde que no llegué a escribir y que quedó perdido como una nebulosa hoy vuelve a mi memoria, vuelve a hacerme sentir el peso del silencio frío como una losa. Aquel verso rebelde no salió de mi pluma, permaneció enquistado durante meses y años y hoy me llena la boca de sed, sangre y espuma y amenaza llevarse la voz de mis rebaños. Lucha, se convulsiona, cae sobre mi conciencia, me recuerda los días de ansiedad y vacío, cuando el dolor y el polvo eran, con diferencia, el único caudal que vertía a mi río. Aquel verso, aquel… Leer más

La ineludible cita de los viernes. Por Brisne

? Y era azul el cielo, claras las aguas, y se pudrían en las zanjas removidas los muertos de mil en mil Jaime Gil de Biedma   Cómo cada sábado acudíamos con flores al Barranco. Estábamos todos: Pepe y Juana, Segismundo y Flora y nosotras. Llevábamos flores a nuestros muertos: Jacinto, veinte años, dos hijos, arrastrado de la cama una noche oscura; Luis, veinticinco, cinco sobrinos, sacado a empentones la misma noche y a mi abuelo, sustraído un día más tarde de la cocina familiar. Bajo un cielo azul y el calor de agosto, veo a mi abuelo bajo las… Leer más