
Para Chari,
que construye palacios de amor
con ladrillos nuevos.
Hoy,
mientras dormías,
he abierto
tu cuerpo.
Me he metido
dentro y,
subida
en una cáscara
de miel,
he recorrido
tus venas
(hacía demasiado
aire en tu
corazón y
me he tenido
que recoger
el pelo).
Después he cerrado
las ventanas de tus
gritos y
he abierto,
con mi lengua,
la puerta de
tus besos.
Estoy agotada.
He trabajado
mucho esta
noche
dentro de ti…
Ojalá cuando
te despiertes
vuelvas de
tu abandono y
quieras ser tú
—entonces—
el que quiera
estar
dentro de
mí.

Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»
Blog de la autora

Sencillamente genial
cristina, gracias… me hace feliz que te guste.
No pierdo oportunidad de decir cu
No soy muy bueno en poesia (m