
Siempre
le puse nombre
a las cosas.
Al coche,
al ordenador,
a los insectos,
a mi máquina de coser…
Nombrando las cosas,
las invitamos a vivir.
Ahora los anoto
(los nombres)
y los guardo
en un apartado
que se llama:
untrocitodemí.
Dentro hay muchos.
Hay por ejemplo uno
que me encanta:
Corazónsuburbio.
Así, todo juntito,
para que las palabras
se restrieguen unas
con otras.
Se mezclen, se amen,
se toquen los sexos
sin vocales;
se empalmen,
se vuelvan
grandes…
Pero al final
siempre me falta uno:
el tuyo.
Aún no me
he atrevido
a nombrarte.

Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»
Blog de la autora

Yolanda, son tus poemas tan directos y expont
No has podido explicarlo mejor Galeote, tienes una sensibilidad especial para los poemas sean del estilo que sean y eso es privilegio de un gran poeta como t
Juan Antonio, gracias por estas frases que explican como ves mi poes