Baile del deseo. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada

Descubro
mis huesos encharcados
de besos
que no dejan
de brotar.

Se abren
camino
(los besos)
agrietando mi pequeño
ombligo.
La sangre,
perturbada,
baila entre
mis venas.

Me revuelco,
–alborotada niñaloba–
entre tus piernas.
Y te llamo,
lamiendo con calor
tus pechos velados.

Duermes,
y al abrir los ojos,
atrapas mi boca excitada
que canta
el antiguo
soneto del deseo.

¡Hermoso momento
en el que
cierras los ojos!

Y reímos
los juegos del pecado
que impregnan
las sábanas del cielo;
sabiendo ambos
(de sobra )
que estamos más cerca
del infierno.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

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4 comentarios

  1. Me rindo sin condiciones antes usted.
    Y deseo que siga as

  2. Maria Dolores… bueno, gracias, me has dejado sin palabras. Me enorgullece que te gusten mis poemas.

  3. No debes extra

  4. Yolanda, a mi tambien me ha gustado tu poema y estoy de acuerdo con Maria Dolores de que es original en su sentido m

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