Recuperando recuerdos.Por Brujapiruja


Llevo más de quince días sin ver las emisiones de las cadenas de televisión porque consiguen que mis neuronas chirríen estrepitosamente; también me niego a recibir más información que la que yo busque o necesite. Es una ardua tarea tal y como está el mundo pero finalmente, de algún modo, lo he conseguido.
He recuperado las quince temporadas de la serie “Urgencias” (ER) y gracias al puerto “usb” que incorporan los nuevos televisores, puedo ver un capítulo tras otro, sin interrupciones ni intromisiones ajenas a mi voluntad.
Os cuento esto, porque al terminar uno de los capítulos, en donde el Dr. Carter y su alumna se pasan una noche entera buscando a un donante de sangre compatible para una niña en estado crítico, apague el televisor sonriendo al comentario de mi familia. Ellos decían que era exagerado, que nadie se preocupa tanto por los enfermos. Yo no dije nada, me fui a buscar un antiguo álbum de fotos y trasteando encontré la foto que buscaba.
Hace más de 35 años de esta foto –les dije- es Pacorro, en aquella época me fue imposible adoptarlo. Y así comencé a contarles una historia anidada en mis recuerdos
entre las muchas que vuelven a mi memoria en esta dieta rigurosa de información externa.

Estaba estudiando enfermería y pasaba por la rotación de pediatría, en los tres meses que estuve allí, había un niño de nueve meses que ingresaba tan frecuentemente que prácticamente no salía de la planta. Nadie se explicaba la causa de esos ingresos recurrentes, porque no había patología que lo explicara, hasta que se descubrió que era su propia madre la que le daba laxantes y otro tipo de medicamentos para poder dejarlo a nuestro cargo cuando lo creía conveniente o le venía en gana.
Nunca sabré con certeza la razón por la que Pacorro y yo establecimos una relación tan especial. No podía dejar de pensar en él y cuando yo entraba en la sala el crío me lanzaba los brazos y se le iluminaban los ojos y la sonrisa, hasta tal punto que consiguió que no pudiera marcharme de allí.
Pasaba junto a su cuna todo mi tiempo libre incluido los fines de semana, era mi niño y me indignaba lo que le estaba pasando.
Le propuse a mi padre adoptarlo, yo lo cuidaría, me quedaba muy poco para acabar la carrera, era cuestión de meses. Pero creo que con buen criterio mi padre se opuso rotundamente. Entonces una mujer soltera, no tenía opción posible de adopción en solitario.
No sé donde andará, ni como ha sobrevivido, pero en mi memoria vive y me alegro de haberle recuperado en un recuerdo en blanco y negro, desdibujado en la neblina del tiempo pasado, pero no perdido.

Brujapiruja

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8 comentarios

  1. Es una historia conmovedora, creo que hay m

  2. Seguramente Pacorro sigui

  3. Las historias reales sobrepasan la fantasia. Es preciosa y da una clara noci

  4. Felisa si, hay muchas personas buenas, m

  5. Siempre, saber de algo as

  6. Angeles (Flor de Mar)

    Brujapiruja:
    De verdad es bella tu historia!.
    Deseo de todo coraz

  7. Gracias por tus comentarios.
    Del relato me quedo con el v

  8. Boscan es improbable que nos encontremos, o quiz

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