¿Por qué o para qué escribimos? Por Mar Solana

“En esta comarca no existen reyes, aficionados o vasallos de las letras; sólo la magia de los artesanos de la palabra que intentan comunicar”. Hace unos treinta y nueve años aprendí a leer y a escribir. Creo que fue entonces cuando me encontré por primera vez, frente a frente, con un gran tesoro. Las letras, auspiciadas por las rayitas de mis recién estrenados cuadernos de caligrafía, se movían de mi mano al compás de una danza mágica. Les gustaba bailar en grupitos y así nacían muchas palabras que, ávidas, se buscaban unas a otras para enseñarme los vericuetos de fantasía… Leer más

La mala lluvia. Por José Fernández Belmonte

Siento hoy la cuesta más pronunciada que nunca. Mis piernas están destrozadas por los últimos días tan duros de trabajo que me he pegado. La bicicleta parece no avanzar. Unas negras nubes ya comienzan a descargar sus primeras gotas de lluvia, mientras que un ensordecedor trueno se adelanta a un rayo tan poderoso que ilumina todo el horizonte. Efrén, mi hijo pequeño, llora asustado y su madre le tapa la cabecita con su rebozo, a la par que sujeta fuertemente mi cintura para sentirse más segura. Paco, mi otro hijo, por el contrario, va sentado en el manillar, contento de… Leer más

Amor en tiempos de sueros. Por Ana Mª Tomás Olivares

Mi padre, un venerable anciano de ochenta y seis años, entró apresuradamente en la habitación compartida del hospital. No pareció ver a nadie salvo a su mujer, al menos obvió todo saludo reglamentario hasta después de haber cubierto de besos la cara postrada de mi madre. Sólo entonces reparó en mí y en los acompañantes de la otra enferma que compartía habitáculo y saludó amablemente tras excusar sus modales. Los “acompañantes” no sólo sonrieron, sino que quedaron… ¿sorprendidos? del amoroso gesto de mi padre. A él acababan de darle el alta médica tras haber pasado toda la noche en urgencias… Leer más

Lloviendo la alegría. Por Salvador Pliego

Encuentro un arco iris auto pintándose en medio de la lluvia, el paso ligero de una eléctrica sonrisa, los violines corriendo con sus melodías de levante; más cerca de ti, una perfecta sincronía de ilusiones. Encuentro que estás, que llueves tus sonrisas, y yo chapoteo con los ojos la humedad del entusiasmo. Encuentro que has caído en aguaceros a mi vida y te quedas salpicando, gota a gota, todavía. Encuentro que repartes tus caricias con las mías, y que te amo… Y un diluvio interminable me remoja de alegría. Salvador Pliego Blog del Autor Leer más

Mulligan. Por José María Araus

El zumbido del timbre le sonó como un escopetazo dentro de su cabeza, y por un momento se quedó quieto en la cama sin atreverse a realizar ningún movimiento. De pronto el pie de Rosa buscó el suyo y le dio una ligera patada. —Mariano cariño, mira a ver quién llama a la puerta ¡Anda! — ¿A la puerta? ¿Qué puerta? —dijo Mariano sobresaltado. —La de la calle hombre ¿No has oído que ha sonado el timbre? —Voy a ver —dijo con parsimonia?. Pero a estas horas… Son las tres de la mañana —rezongó, mientras se dirigía a la puerta… Leer más

El baúl de mi abuela. Por Mirtha Rodríguez

Tristemente… en un rincón De una habitación, sombría Se veía… un gran baúl… En aquella época…de gran valía. El tiempo… lo conservó… Su belleza… un poco…tardía… Pregunté…de quién será? Qué cosas… en él guardaría?   Fue… el baúl…de mi abuela Sus recuerdos… allí, permanecían… Fotos… de sus afectos… Flores secas… de algún día… Hasta… su vestido de bodas! Mi abuela… allí tenía… Mi curiosidad…pasó a emoción Al ver… lo que contenía… Se podía leer…como, ella sentía… Grandes sentimientos…que atesoró… En el transcurrir…de su vida. Mirtha Rodríguez Argentina Leer más

Estrofas tristes. Por Marcelo Galliano

Fue el calor de un instante, la dulce melodía cuyo acorde postrero ni yo lo suponía; y fue, cómo explicarlo, el agua entre los dedos o una canción de cuna que muere en tonos quedos. Y así, tempranamente, supe lo que es perderla mas sin poder, acaso, llegar a conocerla; porque fue entre mis manos una brasa encendida: era quemarme vivo… o darla por perdida. ¿Era ajena? ¿Era mía? Ya llegará el mañana donde una voz responda cada pregunta vana; o quizá simplemente se pierda en el olvido esto que ni vivimos mas dimos por vivido. Adiós nos dirá el… Leer más