Para que no me olvides. Por Marcelo Galliano
Yo te ruego mujer ahora que es tarde, que poco queda de la luz del día, que no olvides jamás a este cobarde que mucho intentó amarte y no sabía. Yo te pido por Dios que de estas penas de esta sombra que fuimos, compartida, guardes al menos una vieja herida con vestigio de sangre de mi venas. No me olvides mujer, protege al menos la huella vana que dejé en tus senos aunque ya a mi dolor nada le creas. Y así seré quizá un recuerdo bueno, como un diamante que se hundió en el sieno: valioso al fin……. Leer más
