De bronce y sueños. Por Juan A Galisteo Luque

Campanas, ¡latid al viento! !Latid al viento, campanas! que no quiero despertarme tan triste por la mañana. Un viento frío se extiende como hielo a mis espaldas y quiero sentiros cerca, antes de que alumbre el alba. Vosotras, mis compañeras, que sois mi dicha y semblanza, ¡no quiero que estéis dormidas! ¡no quiero que estéis calladas! ¡Latid ansiosas al aire! Al viento, ¡latid campanas! con esa inmensa alegría que acaricia la nostalgia. Sois, como pájaros vivos que duermen bajo las ramas y que al albor se despiertan con ansia y dicha temprana. Yo quiero que hagáis vibrar los vidrios de… Leer más