Innombrable. Por Luis Oroz
Cómo puedo decírtelo, si nombrarlo es romperlo, si no existe raíz para lo no sembrado todavía, si buscarle un lugar es destrozar su vocación de dios sobre los hombres. Yo sé que puedes verlo, que sonríes cuando escuchas callar lo que te cuenta, que pisas tú también cada una de esas huellas que no podrás pisar (es lo que pasa). No, yo no puedo decírtelo ni tú preguntarás cómo ha llegado, porque tan solo aquello que se sabe inconsciente, como un acto reflejo, puede vivir sin nombre y sin origen. Porque, después de todo, cuando todo esté cerca, de tan… Leer más
