Estrofas tristes. Por Marcelo Galliano
Fue el calor de un instante, la dulce melodía cuyo acorde postrero ni yo lo suponía; y fue, cómo explicarlo, el agua entre los dedos o una canción de cuna que muere en tonos quedos. Y así, tempranamente, supe lo que es perderla mas sin poder, acaso, llegar a conocerla; porque fue entre mis manos una brasa encendida: era quemarme vivo… o darla por perdida. ¿Era ajena? ¿Era mía? Ya llegará el mañana donde una voz responda cada pregunta vana; o quizá simplemente se pierda en el olvido esto que ni vivimos mas dimos por vivido. Adiós nos dirá el… Leer más
