El piano de Kiev. Por José Fernández Belmonte

Lo primero que me llamó la atención de aquel apartamento de la señora Ludmila, ubicado frente al céntrico y lujoso hotel Premier Palace de Kiev, fue un enorme e inquietante piano. Como eran las dos y media de la madrugada tampoco reparé más en él y me fui a dormir con unas ansias locas de recobrar el calor corporal perdido. Los veinte grados bajo cero, sin duda, trastocaron, y mucho, las capacidades de adaptación climática de un viejo y achacoso mediterráneo como yo por aquellas gélidas tierras ucranianas. Al día siguiente, antes de salir a trabajar, embutiéndome en todo tipo… Leer más