Vigilante. Por Juana Cortés Amunarriz

A Vigilante le pusimos el nombre antes de darnos cuenta de que no veía bien. Se chocaba con las papeleras y ladraba a las estatuas de los reyes visigodos. A pesar de su deficiencia era amistoso, y mostraba un cariño indefinido por los brumosos humanos que compartíamos la casa. Si distinguía la personalidad de cada uno –las palmadas sonoras de mi padre, los besos de Sandra, las caricias insulsas de la abuela- nunca lo demostró. Sin embargo, a ninguno nos gustaba bajarlo al parque. Nos avergonzaban las miradas ajenas cuando tras llamarlo, a pesar de tan glorioso nombre, acudía un… Leer más

El otro McCoy. Por Brisne

«Recordó a alguien en una obra que había leído que decía algo sobre el duelo. El problema del duelo es que no dura para siempre. O algo así. Ella ni siquiera había empezado. No lo había encontrado aún. Había empezado a buscarlo y, en el proceso de búsqueda, había comenzado a sentirlo, pero sabía que pronto le iba a alcanzar de lleno».  Voy a confesarles que leo los prólogos. Igual no debería, pero los leo. A veces al principio a veces al final. En este caso lo leí primero, sin entender aún la ironía del título, porque el verdadero McCoy… Leer más