Pensamiento I: Amar o morir. Por María del Mar Hermoso
? Sólo cuando cae la noche me doy cuenta de que no hay ningún refugio al que huir. El brillo de tus ojos al mirarme fue el reflejo de las estrellas fugaces que, justo antes de morir, dan un último resplandor, un último intento de aparentar que, lo que pudo haber sido y no fue, en realidad, sí existió. Y es entonces cuando siento la soledad del amante. La estela fugaz desaparece. Y, después, nacida la desnuda oscuridad, mi único espacio real, desprovista ya de su disfraz de luz y de mi antifaz de ilusión, se presenta ante mí, victoriosa:… Leer más
