Desde el cascarón. Por Kurtz

Hace mucho tiempo que no me enfrento a las palabras, y seguramente sea porque no me gusta perder. Por la noche, al calor de un par de gintonic, me atrevo con unas cuantas frases sueltas, que apunto con timidez en un desordenado cuaderno de notas. Pero es pasar de dos o tres líneas, y constatar que escribir es una cosa demasiado seria. A veces tengo ideas sueltas que no sobreviven en el papel ni el tiempo que gasto en escribirlas: amaneceres rojizos capaces de inspirar el mejor soneto, preciosas piernas acarameladas, o antiguos sueños de grandeza de esos que nunca… Leer más

Comienzo tras el final. Por Brisne

El agua cae despacio sobre mi espalda. Limpiándolo todo. Mis fracasos absolutos. Miro alrededor y veo el desorden colonizando mi espacio. Instalándose en mi casa. Ahora que no estás el desorden lo llena todo. El recuerdo de tu voz : «Teníamos que recoger ésto» se impone ahora que la fina lluvia de la ducha me va limpiando el alma. He pensado en tu partida, en el portazo, en la ausencia. Voy a dejar que el desorden me colonice, hasta que ya no pueda más. Luego sacaré lejía y limpiaré todo. Para que desaparezca el olor y el pasado. Sólo quiero… Leer más

Abrázame. Por Alma Aibar Hidalgo

«Abrázame fuerte y no me sueltes. No me dejes salir corriendo nuevamente, en mi… eterna y desesperada huida hacia adelante, presa del pánico que me produce el entregarme completamente a ti. Átame a tu pecho y hazme tuya para siempre, sin permitirme volver a abandonar nuestro hogar, por cobardía, por falta de fe en nosotros, por dudar de éste nuestro verdadero amor. Abrázame con todas tus fuerzas y sálvame de mí misma, de mis sombras, de mis fantasmas, de mi soledad, de mi locura, de mi infeliz y malentendida independencia.» Alma  Aibar Hidalgo (1/09/2011) Escritora Leer más

El día tres de abril era miércoles. Por Yolanda Sáenz de Tejada

?? Hoy me apetece mucho (mucho, mucho, muchísimo) colgar este poema que alguien me recordó el otro día. Me dijo que era el que más le había gustado del poemario de Tacones de Azúcar. Así que en un lunes de vida como hoy, os dejo esta historia que viví como si yo fuera uno de los pasajeros. . El día tres de abril era miércoles y el viento traía recuerdos de fruta. Carlos levantó la voz: ¡para el autobús que me meo! Y paré. Eran las nueve y media de la mañana y mi primer día de ruta. El chico… Leer más

El Tercer Reich. Por Brisne

??? «No busco en ellos la perfección. ¿La perfección, en un tablero, qué significa la muerte, el vacío? En los nombres, en las carreras fulgurantes, en aquello que configurará la memoria, busco la imagen de sus manos entre la niebla, blancas y seguras, busco sus ojos observando batallas (aunque son conatos las fotos que los muestran en esa disposición), imperfectos y singulares, delicados, distantes, hoscos, audaces, prudentes, en todos es dable encontrar valor y amor.» Es la primera novela de Bolaño que leo. Su última publicada de modo póstumo. Corregida por el autor. Y me he encontrado con Udo Berger,… Leer más

Retrato de un héroe. Por Arturo Pérez Reverte

?? Hay héroes en la vida real. No sólo en el cine, la tele o la literatura. Usted y yo nos cruzamos con ellos con frecuencia, sin reconocerlos. Es injusto, pero así son las cosas. La gente debería llevar su biografía escrita en la cara. En la mirada. A veces la lleva, pero no todo el mundo sabe leer allí. Pocos lo hacen. De cualquier modo, las biografías visibles no son el caso. Los héroes pasan por nuestro lado sin que reparemos en ellos. Se sientan en la terraza del bar, se sujetan a la barra del metro o hacen… Leer más

El camino a medio hacer. Por María Nieves Sánchez del Río.

Me comí rascacielos de orgullo, intenté alcanzar la amnesia pasajera, dejé de cuidar de mí misma, luché contra las lenguas inconscientes, hice oídos sordos a los rumores, caminé por sendas oscuras, cambié de hábitos, pacté un acuerdo con Morfeo para que no te dejara visitarme en sueños, le pedí consuelo a Mayo porque Abril me vaciló, abandoné mis obligaciones, me cambió la mirada y sonreía por costumbre, dejé de comer y en definitiva, dejé de ser yo. Al fin y al cabo, mi «yo» se potenciaba a tu lado, era el motor de mi persona. Hice todo eso por ti…. Leer más