Ballenas. Por Juana Cortés Amunarriz

? Santi, Santi. ¿Qué fueron antes los sueños, o las historias? ¿Hay realmente un principio, un sentido? Tú decías que no. Que las cosas simplemente pasan y somos nosotros los que las interpretamos. Somos músicos tarareando una canción que nace en nuestra cabeza. Yo insistía. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿La canción o las ganas de cantar? ¿Qué fue antes, tú hablándome de la sangre roja que teñía el mar, o mi ansia por escuchar esas historias, como si ya las conociera, como si hubieran estado en mí desde mucho tiempo antes? Tú fuiste el primero que… Leer más

Agua. Por María del Mar Hermoso

Temblando cae una gota de agua sobre los pétalos abiertos de la flor. Se desliza insinuante, resbalando desde el borde interior de la hoja hasta chocar envolvente con la base del pistilo, rodeándolo blanda                                 y cálida,                                                 seductora, esparciéndose,                             rellenando sinuosa                                                               cada hueco humedeciendo el interior de la flor, extasiándose en cada poro hasta absorberse                              y  fundirse. Ondulando, cae una gota de lluvia sobre el borde del pistilo. Se derrama por su interior suave y fresca,                                                                     transparente,                                                                                              voluptuosa, repasando líquida cada curva, recreando cada cadera del pistilo hasta traspasar,                            ya caliente                                                   y henchida, la semilla… Leer más

Un poco de mí mismo. Por Santiago Tracón

Los blogs suelen ser empalagosamente egocéntricos. El autor, se dice, necesita ser reconocido, alabado, admirado; alimentar su autoestima para escribir. Muchos sí, son depresivos, y necesitan casi diariamente una dosis de vanidad y halago. Otros utilizan estas páginas volátiles para mostrar la otra cara del ensimismamiento: desahogar su rencor, su enfado contra el mundo en general y contra alguno de sus enemigos en particular, casi siempre políticos. Otra  cara (hay muchas) es la de la falsa modestia. Son ésos que van dando lecciones de humildad y tolerancia, pero a la primera de cambio les sale la soberbia acumulada que dibuja… Leer más

Recuerda aquella rosa. Por Marcelo Galliano

Si te marchas recuerda la rosa que en un río cayó una tarde triste de triste lloviznar, y harta de asirse al aire desmayó en el vacío y de ese cauce helado jamás pudo escapar. Y así, tan indefensa, tiritando de frío por no morir de pronto se puso a imaginar que el agua en que flotaba ya era un tibio rocío… una mano infinita dispuesta a acariciar. Será así tu recuerdo de este animal bravío que a modo de placebo de corazón baldío -pues tanta indiferencia no pudo soportar- hizo como esa rosa… la que murió sin brío pensando… Leer más

Los días de colores. Por Brisne

? » – No. Tú te morirás martirizada por los romanos o comida por los leones o así, cosas de esas que le gustan a tu madre. – A lo mejor no, a lo mejor me muero de verdad, como las personas.» Los días de colores es la historia de Camino. Supongo que muchos habrán visto la película de Javier Fesser. El libro lo escribe él junto a Claro García y revive la misma historia de la película, la a historia de una niña que muere de un cáncer terrible y agresivo en el seno de una familia extraña, con… Leer más

Preparados para luchar. Por Marisol Oviaño

Los hijos tienen que cometer sus propios errores. Y no es fácil echarse a un lado y dejarles paso franco, pero es necesario hacerlo para que crezcan. Se estrellarán muchas veces antes de que consigan volar solos, y asistiremos, impotentes, a su sufrimiento. Pero la naturaleza es sabia: de jóvenes somos fuertes porque es cuando encajaremos los primeros golpes, esos de los que no nos puede proteger ni la madre más abnegada. La vida es una guerra (los anuncios de la tele mienten). Cuando acaba una batalla, comienza otra; muchas veces hay demasiados frentes abiertos, y sólo quién esté acostumbrado… Leer más