Agua. Por María del Mar Hermoso
Temblando cae una gota de agua sobre los pétalos abiertos de la flor. Se desliza insinuante, resbalando desde el borde interior de la hoja hasta chocar envolvente con la base del pistilo, rodeándolo blanda y cálida, seductora, esparciéndose, rellenando sinuosa cada hueco humedeciendo el interior de la flor, extasiándose en cada poro hasta absorberse y fundirse. Ondulando, cae una gota de lluvia sobre el borde del pistilo. Se derrama por su interior suave y fresca, transparente, voluptuosa, repasando líquida cada curva, recreando cada cadera del pistilo hasta traspasar, ya caliente y henchida, la semilla… Leer más
