Lo envidiaba tanto que decidí amarlo. Por Mónica López Bordón
Atravieso las llamas de tu blanco, hacedor de tanto amor en versos sostenidos en tu vacío, tan bello…tan lleno de metáforas anticipando la vida. Quise tenerte siempre para mí: la próxima palabra, el próximo verso… Tanto te envidiaba que hundí mis manos en tus hojas y decidí amarte, solemne, precisando el fuego de tu amor. En mi piel, siempre viva, afilo las fábulas de tu gran patria, bailo y digo el mapa de tus letras, mírame, reconóceme enredada en las sílabas, ámame con los ojos de viento, labios entregados al poema, siempre al galope de un beso largo que se… Leer más
