En donde se besan lo ilógico y la razón. Por José Francisco Mejía

? Nadé por su pecho y surqué el océano de la pasión y llegué hasta donde se besan lo ¡ilógico y la razón! ¡Justo allí! en donde el tiempo se detiene, y el mismísimo se jacta de ser ¡sublime y eterno! En donde surgen ¡las altas temperaturas!, en donde ¡tiemblas!, tiemblo, canto, sonrió amo, ¡sueño! ¡sueñas! ¡amas! ¡corazones agitados! te beso, me besas y así como los ríos en el invierno ¡se desbordan!. Así también florecen los campos, porque las estrellas empapadas de sudor brillan más en la oscuridad, ya que la noche tuvo demasiada agitación. ¡No te detengas! ¡Sigue!… Leer más