La dama blanca. Por Francisco Gragera

? Blanca dama que con suaves susurros invitas al dulce placer de lo imposible. Dueña de la noche y la penumbra, mutante en los entresijos del que más puede, para tragedia del que dibla a la vida en cada instante. Invitas al que llega siempre deprisa, y le sorprendes con el color de lo inmediato. Pintas paraísos de  colores delirantes, y cuando toda tu obra está acabada muerdes lentamente para que el vacío sea el precipicio, del que a diario se alimenta de tu blanco polvo maldito. Francisco Gragera Leer más

Anciano. Por Salvador Pliego

Tendrás las pupilas de la tierra y el clamor dulce y blanquecino de tu historia. Yo nada tengo sino tus ojos tristes. Por sobre la orilla, el camino, la taberna en que se beben los luceros en el descanso de tus viajes y la mochila de años recorridos. Vendrán desde tus ojos los panes y las ollas de un caldo de recuerdos. Pero, yo nada tengo sino tus ojos tristes. Y en el silencio de los cántaros un río a su orilla le humedecerá sus hortalizas, así como tus ojos al barro le llenarán de vida. Pero, nada tengo y… Leer más