Estrella de los mares. Por Manuel Brescané Muñoz

? Con tu estofado vestido y tus pies desnudos marineros bajas al puerto de las esperanzas, mientras de almas laten las calles siempre al abrigo de tu bálsamo. Te persigue mi espíritu impío que escruta tu cortejo estival, escarbando a lo profundo de los ojos de tu misterio -todo aún por desmenuzar-. Al asombro de inocentes muecas, imágenes moldeadas con emoción, vocales hendidas por tu nombre hasta esfumarse tu silueta en la mar. Allí estaba alma y cuerpo, en el último embarcadero de la fe, viéndote desvanecer en mi pecho… Entonces, transfigurada en mujer, me elegiste patrón de la flota:… Leer más

Luna que amamantara. Por Salvador Pliego

Pecho de nada hecho de trizas, hecho de mama, hecho de estambre; mama que se derrama en el calostro que liba el niño cuando un torrente su sed amansa. Rosa y pezón dando la cara al niño que amamantara. Y el rostro: un churumbel que se entreteje al caudal de leche mientras succiona su vida y sopla. Tómate el zumo, niño, color de madre. Chupa la carne lechosa y clara: dulce que crece como la noche cuando la hogaza azul sale y te prende. Duerme en el lecho níveo de anhelos, níveo de sueños, níveo de madre, y deja tu… Leer más

Etgar Keret, todo un descubrimiento. Por Maribel Romero

Dice de él Salman Rushdie: “Es un escritor brillante, completamente distinto de cualquier otro que yo conozca. Es la voz de la nueva generación”. No conocía a Etgar Keret, pero gracias al concurso “Cuenta 140 de EL CULTURAL” me llegaron tres libros suyos: UN HOMBRE SIN CABEZA, PIZZERÍA KAMIKAZE y LA CHICA SOBRE LA NEVERA, todos ellos de relatos y editados en España por Siruela. Este escritor israelí, nacido en Tel Aviv en 1967, ha publicado diversos libros de prosa y cómics, todos ellos best-sellers en Israel, y su obra ha sido traducida a dieciséis idiomas. Yo acabo de terminar… Leer más

El ángel del camino. Por José Almeida

? A pesar de dormir en una cama individual con un colchón bastante consistente, pasé toda la noche en un estado de excitación continua que me impedía conciliar el sueño de forma seguida, no le di más importancia, ya que en otras ocasiones me había ocurrido lo mismo. Siempre que peregrino a Compostela, la última noche en el camino, los sentimientos suelen enfrentarse entre la ilusión por llegar al final de la meta y la pena que el camino se acabe, hacen que no sea consciente del descanso diario que es obligado hacer. No recuerdo haberme levantado ni salir del… Leer más

Recorre los campos azules. Por Brisne

El sargento tenía que pasárselo: ella no perdía la calma. En el país quedaban unas pocas mujeres como ella. La mujer fue hasta la puerta del negocio y, sin mirar más allá, la cerró. Claire Keegan, 1968, Irlanda, me ha llevado a su patria en los ochos relatos que integran el volumen «Recorre los campos azules». Historias sencillas en las que apenas pasa nada, relatos de vida y de destrucción. Con ella he mirado a las profundidades del mar irlandés. Me he bañado en la oscuridad de sus aguas. He asistido con asombro a una boda. Sus personajes me hablan… Leer más

SKP. Por Fátima Ricón Silva

? Despierta tu salud, abre la puerta que no te permite ver el sol, sal a la calle y coge el primer tren a ninguna parte. Piérdete, encantado, entre las muchedumbres extrañas, agarra con fuerza los suspiros de verdad que brotan de los besos que escuchas. Besos de miel y barro que quedan enmarcados en el rictus de tu rostro. Huellas de libertad. Desatiende los rugidos de la masa enfurecida. Haz tu vida. Vuela con las alas del desarraigo y escapa. Abandona y entierra las fobias y los tiburones. Desenmascárate. Desanuda el lazo que te oprime. Déjate vivir. Escapa.  … Leer más

Perdón te pido, mujer… Por Juan A Galisteo Luque

? Por ti, por tu corazón, que siente y se compenetra al mío, con la razón y el alma de pasión quieta, yo te pido a ti, perdón; lo necesito de veras. En este mundo incesante, donde la persona es presa de la ambición y el poder, donde los hombres se hunden por el afán de grandeza, donde poder, es tener, y no tener, significa resignarse con tristeza, perdón te pido, mujer, por mi corazón de piedra, si no he sabido querer, como tú, te merecieras. Hay momentos en la vida, que recordando en silencio las verdades, comprendemos, que asumimos… Leer más