Cuando la tristeza entra por la ventana. Por Fátima Ricón Silva

  Nadie la convoca, ni la busca, ni la reivindica, mas ella hace acto de presencia sin invitación, se cuela entre las grietas de la identidad. Llega silenciosa y me pretende como un enamorado, primero me acaricia tímidamente, y paso a paso, febril, me araña y me arranca el pellejo. Me aniquila, me fulmina. Invade mi cuerpo, me asola, me arrasa, me anega entre los fluidos de la desesperación. Busca y rebusca gozarme, dominarme y acaba penetrándome voluptuosamente, poseyéndome con un vaivén delirante. Se introduce muy dentro de mí y llega hasta el corazón, reventándolo, estallándolo…… …… de pena.  … Leer más

El silencioso encuentro. Por Marcelo Galliano

? Hoy obviamos palabras, sólo nos invadimos tumbados en la noche sin nada pronunciar, y hambrientos y sedientos la savia nos bebimos ávidos de silencios, gastados de besar. Y así, sin mediar gesto, fuimos los impulsivos viejos adolescentes con ganas de sentir… de tener cada uno los cuerpos abrasivos, de someterse al tacto, de seguir y seguir. Y en ese movimiento brutal, desesperado, fuimos dos animales buscando el anhelado alivio que le diera la paz a nuestra piel. Y después del tremendo, desatado estallido uno en brazos del otro se desmayó dormido…. con algo de tristeza… y un regusto de… Leer más