Danza escrita. Por Fátima Ricón Silva

?Del suelo brota el gemido del bandoneón, enlazándose en mis pies y promotor de que las tristezas dancen emparentadas con los pensamientos que duelen. Tañen las guitarras meciendo mi ego descentrado, recitando una letanía que hiere el alma, atravesándola cruel. Recógete danza urbana, arropa tu sensualidad con la seda de las medias rojas, sangre, de tanto matar. Confecciona sueños de tus sueños, no te conformes con ser la protagonista de sueños ajenos. Construye la propia coreografía, al gusto, al libre capricho. Tango de palabras, movimientos de mentiras, doctrina de la falacia que deslumbra por fuera y por dentro mata. ??… Leer más

El chico de las palomas. Por Brisne

“Liona es una mujer fuerte, como ya sabes, pero cuando las personas fuertes se quiebran, el golpe también lo es, y los pedazos son más pequeños” Me gustan los autores israelíes. Casi todos los que he leído. Sus novelas están llenas de futuros y guerras. Supongo que es normal, vivir entre guerras y destrucción. Salir del infierno y vivir es algo que debe marcar. Nacer como Meir Shalev el año de la independencia y vivir una guerra de niño es algo que marca el resto de la vida. Vivir en un estado que ha nacido de una guerra también. También… Leer más

Amor latente. Por Juan A Galisteo Luque

? Han pasado ya los años, y aún, te sigo yo queriendo, comprendiendo y recordando con amor y sentimiento. Pensando en ti, hoy te llevo, en el fondo de mi ser, como un secreto robado y valorado a la vez. Otra vez nos despedimos, en esta fría estación que nos separa. Otra vez, con ilusión, nos pedimos sinceridad y respeto entre los dos. Son días, que se aproximan de ausencia; en ellos, una experiencia, nos enseña y nos prepara. Comprendemos entonces, que el calor de nuestras vidas, sigue latente, invariable. Es dolorosa la ausencia, aunque el amor lo compensa, con… Leer más

¿Recuerdas?. Por Juana Cortés Amunarriz

El ansia. Mordiscos de supervivencia. La vida era una larga noche sonora, una anguila de luces plateadas enredada en tus tobillos. ¿Recuerdas la ginebra que compartíamos? Había sexo en los portales. Amor en los buzones. Había sonrisas hechas de polvo blanco. Y miedo –algunos no volvieron-. ¿Qué queda de todo ello? Fuimos estrellas fugaces pero el sentido común aplastó la rebelión prevista. ¿Recuerdas? El arrojo. La vida era una carretera. Un coche. La vida era darnos la mano y fumar despacio. Los dedos. El humo. ¿Recuerdas? El humo rizando tus cabellos. Tus labios de nicotina. ?? Blog de la autora Leer más

Para arrancarme el rastrojo que me dobla el tallo. Por Verónica Victoria Romero Reyes

No supiste escuchar el susurro en mis labios cuando te hablaron en murmullos de una marcha que sólo tu alma de luna embriagada anticiparía. . Para arrancarme el rastrojo que me dobla el tallo, – siendo pecado, estigma y perenne herejía-, tendría yo que renunciarme el alma viva de paseo lacayo para encontrarme una nueva y libre de señora en travesía. . ¡Pero no! Que pecho atravesado no atiende súplica ni entiende despedida provocada por desidia, no escucha preguntas sin respuesta … ni olvida. . Sea leído, pues, el deseo tuyo de la lejanía – no convides mi voz nunca… Leer más

No todo fue mentira. De Teresa Cameselle

? El día ha llegado. «No todo fue mentira» aparecerá esta semana en las librerías. Lo más fácil será encontrarla en los grandes establecimientos, pero recordad que cualquier librería puede obtenerla a pedido. Y ahora, algunas preguntas con respuesta: -No, no es la continuación de «La hija del cónsul». -Sí, sí es romántica histórica, del siglo XIX, al igual que la anterior, con ambientación en Inglaterra, el Caribe y España. -La acción se divide en tres historias, que enlazan la una en la otra, con personajes que tienen relación familiar o de amistad. -Y, aunque no es el inicio de… Leer más

Libro_de_marzo. De Carmen Velasco

El libro Una sorprendente travesía poética al corazón mismo de los atentados del 11 de marzo de 2004. “…Escucha a una mujer hablando en una asamblea (si no ha perdido el aliento dolorosamente): no «habla», lanza al aire su cuerpo, tembloroso, se suelta, vuela, toda ella se convierte en su voz, sostiene vitalmente la «lógica» de su discurso con su propio cuerpo; su carne dice la verdad. Se expone. En realidad, materializa carnalmente lo que piensa, lo expresa con su cuerpo. En cierto modo, inscribe lo que dice, porque no niega a la pulsión su parte indisciplinable, ni a la… Leer más