amigasyfaldasdecolegio. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Ella, hoy, soy yo (otros días soy la del norte o la del sur, mi vecina que se arranca el alma, o tú). Pero hoy, soy yo. La que tiene una hija florecida de hormonas y la que vive la pasión como si estuviera recién parida. Yo, hoy, que tengo aún frescas las escapadas en los recreos del colegio o las cartas de amor de los chicos que nunca las firmaban (y los primeros besos en las calles de ardientes tinieblas). Y yo, que pienso que la vida de ayer es el comienzo de la de hoy y que no… Leer más

Mordisco mortal. Por Brisne

?? Procedo de un linaje antiguo. Uno de mis antepasados más célebre mordió en el pecho a Cleopatra. Fui criada para participar en espectáculos varios. He convivido con barbudos que me alzaban por encima de su cabeza, con damas que acariciaban con asco mi testuz, jóvenes que me alimentaban con ratones blancos, titiriteros que me mostraban como el animal más peligroso e incluso fui la atracción principal en una feria medieval. Me colocaban junto a un caballero que hablaba de la maldad intrínseca de mi raza, y luego una dama simulaba aplastarme la cabeza. Pero el trabajo más raro hasta… Leer más

La tarde por tus ojos. Por Salvador Pliego

? Evoco el mar que cruza por tus ojos. El viento estrella su cíclope navío. Aquí, sentado, miro la tarde acogiendo, remotamente, sus copas de rocío. Igual que los racimos, suenan los frutos sus amorosos besos que comparten refulgentes a los picos de las aves. Prendes, amada, en la flor acantilada. De copa en copa bebo tus iris maniatados para arrancarte el sabor de arrecife. Tú, beso de nieve y de anillo, vuelo de la espora que emigra y vuelve a beberse en la copa; vaso de ultramar y cielo que preña cada copo y cada arena, o cada gota… Leer más

«En este desierto en que me dejas» libro De Soraya Riguetti. Por Betty Badaui

Cuando en el 2005, Soraya Righetti nos entregaba «En este desierto en que me dejas», no imaginé que seis años después iba a volver al libro con el mismo entusiasmo en la lectura. Ésto demuestra que el libro recorre años y volvemos a desnudar su contenido. Es un libro compañero, cálido en la mesa de un bar, café mediante, cuando «la piel deshidratada se sumerge/ en las profundidades del olvido». Y entre sorbos es grato imaginar a la autora mientras escribía «tuve que enterrar mis raíces/y cubrirlas con lodo/en tu territorio minúsculo». La tristeza tiene alas en algunos tramos, Soraya… Leer más

Un libro de regalo. Por Salvador Moreno Valencia

? Feliz día del libro, y qué mejor que un libro para celebrarlo. Os regalo mi novela Así en el cielo Sinopsis El último deseo de Abundia es ser momificada para no separarse de su nieto Aéreo; y para conseguirlo encarga a Leopoldo Alas, investigador privado, que consiga llevarlos, a ella y su amado nieto, hasta un taxidermista que debe realizar el trabajo. El detective se adentrará en un viaje insólito en el que arriesgará su vida enfrentándose a personajes atípicos, que sobreviven con sus peculiares complejos en una tierra propia de sueños y pesadillas. Saludos Salvador Moreno Valencia http://www.alvaeno.com/blibrospublicados.htm… Leer más

Mujer y Semana Santa. Por Ana Mª Tomás

Ya saben ustedes que se les suele llamar “Baranda” a quienes en todo mandan. Vamos, en todo todo, no, sino en la amplia parcela en la que los mandamases se mueven. Bien, pues esto va, con todo el respeto del mundo, para aquellos Barandas que se mueven en el terreno de las normativas semanasanteras. Y, por aquello de que algunas cofradías le echan la patata caliente a la Iglesia y las jerarquías eclesiásticas a las cofradías, con el permiso de unos y de otros, los aglutino a todos en mi reclamación. Porque esto es una reclamación pública y en toda… Leer más

El clavel y la rosa. Por Juan A Galisteo Luque

? La luna blanca observaba a una rosa florecida, que por las noches lloraba, llena de pena y prendida. En el rosal, una rosa, y lejos de ella, un clavel; si aquella era muy hermosa, más elegante era él. Embriagado y decidido dijo el clavel a la rosa; -¿por qué? si no hay un motivo, has de estar tan recelosa. Sabes, que soy un cautivo como tú, de esta prisión y porque soñé contigo, hoy te daré la razón, por lo mucho que has sufrido. Desde ese jardín florido, dijo la rosa al clavel; -tú, que fuiste el elegido de… Leer más