Toda la alegría. Por Salvador Pliego
? Arcos brinqué en plena algarabía. Del alba, su pulpa, su latitud y geografía. Vino de mí, hacia mí corría. Su intensa talle me movía y un baile de fulgores arrancaba tálamos, raíces perfumaba, anchas praderas volvía en estampidas. Desde el relámpago que bebe luz y bebe los encajes de la estrella; desde la nube carabela en los vientos y las cumbres de gardenias: sigue intacta, profunda, arrolladora; es un hito de voz, ciudad despierta, es una fauna que arrastra flor y sueña, es el ceño que descansa en carcajada. Toda la alegría, ¡y toda ensimismada! Al orbe limpie sus… Leer más
