Este resignado japonés. Por Robert Lozinski

? Sólo cuando muere uno de mis semejantes me doy cuenta de que yo también soy mortal. Nosotros, los europeos, somos injustificadamente arrogantes. En uno de sus cuadros, el artista japonés And? Tokutar? pinta un paisaje invernal. Llama la atención la humilde actitud del hombre, la aceptación silenciosa de la abundante nevada. No se escandaliza, no chilla, no berrea. Tampoco se quejaría de una abundante lluvia ni le molestaría un viento que soplara un poco fuerte. Es su manera sensata de mirar la Naturaleza que le rodea. Asume calladamente su condición de microorganismo. A él no le situó el Renacimiento… Leer más

Shoshete borroka. Por Miguel Pérez de Lema

Yo quejándome de que los jóvenes y jóvenas están haciendo el don Tancredo ante la crisis, escurriendo el bulto, dándole a la play, al botellódromo y al aborto gratuito, y resulta que no. Que se empiezan a mover. Lo cual que unas chichis de la Facul de Políticas de la Complu, sí, ese templo del saber inmarcesible, la han liao parda poniéndose en tetitas en la capilla de la Uni. Jo tía, qué fuerte. Protestaban por sus cosas. Como muy comprometidas. Comprometidas a tope y en tetitas ante el cristo. Ofendiditas ellas porque parece ser que en la Universidad hay… Leer más

Belinda. Por Javier Revolo

Su piel es tibia, sus ojos verdes, poseedores de una cristalina intensidad. Los rizos largos de su cabello encierran oscuridad y brillo. Belinda. De madre caribeña y padre irlandés, nació en Nassau, ciudad de casas blancas y amplios jardines. Sus piernas sobre el escenario, largas como tardes frente a una puesta de sol, se mueven a un ritmo tan parsimonioso como seductor, sexual. Recuerdo la elegancia de sus vestidos, delgados y aéreos como sus manos. Recuerdo su voz, sus magníficas interpretaciones de cantantes tan dispares como Carmen McRae, Dinah Washington o Sarah Vaughan que electrizaron los locales de la vía… Leer más

Continuó su camino. De María José Muñoz García

Le gustaba su vida, no pensó nunca en el mañana, vivía hasta ese momento cada día con esperanza e ilusiones que emergían de su alma, alma que a cada instante volaba sobre los cielos azules de su mirada. Con el devenir de sus días llego sin avisar un tiempo de letargo empañando su felicidad. Felicidad ahora pasajera, se detenía un instante en su puerta para que le invitase a pasar, pero un día el resentido con ella, no la dejo entrar. Y la felicidad continuo su camino, sin llamarle jamás. No recibió carta alguna explicando ese tremendo final, que se llevo el… Leer más

Palabras. Por Juana Cortés Amunarriz

Estás enferma, dijiste. Y algo de razón tenías. Sí, no te fallaba el instinto. La razón se me había nublado, más que eso, estaba inmersa en una niebla densa y el corazón se me había descarrilado como un tren de mercancías. Me dolían las cervicales y hasta las uñas, pero el médico dijo que era angustia y me mandó unas pastillitas que hacían que me sintiera como una pompa de jabón a punto de chocar contra una moldura. Sólo ha sido una aventura, dijiste. Un error. ¿Qué tipo de error? ¿Se trataba de un error fatal o superficial? ¿Era un… Leer más