metambaleas. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Hablemos de amor, abracémonos en esta mañana de invierno remolón, de noche aún pegada en nuestras piernas y de sábanas incendiadas de locura. Levantémonos de nuestros ordenadores, vayamos al compañero que tenemos al lado (o a nuestro hijo, o a nuestra vecina) y preguntémosle por su órgano corazón: ¡Hola!, ¿puedo hacer algo para que tu corazón sea más rojo…? (por ejemplo). Después tiremos de las mangas de nuestra camisa para escondernos dentro de ellas, para viajar durante un instante por la piel de nuestro recuerdo, por los olores hermosos que guardamos en nuestro cerebro (yo, por ejemplo, guardo el tuyo…… Leer más
