? Nació. Veló la primavera. La mar abrió sus piernas y el sol se puso a recibirla. Rugiendo en cada ola, así exhaló profundo cuando sintió venía. Cada soplido era un relámpago y un barco asomándose a mirarla. El sol alumbró más fuerte y hubo gacelas preparando mantas. Retumbaba el vientre y las aguas se corrían en una ceremonia que nunca acabaría. Así se vino la carita… Y la mar siguió pujando. El sol extrajo el aire de todo el firmamento y empujaba el vientre, extendiendo sal y brisa, ayudando a recibirla. Lo que los ojos vieron los muelles le… Leer más