El castaño. Por Javier Úbeda Ibáñez

? Después de habernos pasado tres magníficas horas buscando setas en la Sierra de Gredos, decidimos parar a descansar y tomarnos un tentempié. Nos sentamos a la vera de un hermosísimo castaño que, como un rey a las puertas de su palacio, nos acogió con su protocolo otoñal: hojas y más hojas caían de sus largas ramas, conformando lo que era ya un espacioso manto dorado que sirvió para que nos sentásemos y protegiésemos del gélido suelo. Yo recosté mi cuerpo en su mullido y grueso tronco de corteza agrisada. Y allí me quedé dormido mientras mis amigos contaban historias… Leer más

lucharyluchar. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Pausadamente, sin prisa pero sin cadencia, vamos a ir instalándonos en los finales felices… Pero antes de reventar con un apasionamiento eterno, abriremos boca con este poema. Porque uno, a veces, muchas veces, más de cuatro veces, es dueño de su final… Además, no hay nada más hermoso que abrir un río donde antes nacía el desierto y, además, bañarte en él hasta mutarte en pez. El otro día, en un lugar sin luces maravilloso, donde charlábamos después de un recital de poesía inolvidable, alguien se atrevió a decir que su vida era perfecta y que vivía exactamente como quería…… Leer más