Tabernario y liberal. Por Francisco Giménez
Sobradamente cumplida esa edad en la que uno se nutre más de la memoria que de las ilusiones, a cualquiera le asalta la tentación de indagar en las decisiones pasadas que explican las claves de nuestra biografía. Y aplicado al caso, me pregunto: ¿por qué he llegado a convertirme en un liberal? Y no hablo aquí de teorías (la superioridad de Hume, frente a Descartes; o de Adam Smith, frente a Marx; etc.); ni tan siquiera de hechos constatables (lo bien que viven los luxemburgueses, con la mierda de país que pisan; frente al hambre y la desesperación en la… Leer más
