Para ti, mi amor, mi todo. Por Germán Gorraiz López

Te he visto paseando por la orilla del mar y la brisa salpicaba gotas de espuma que se mezclaban con las lágrimas de tus ojos. Los dos sabíamos que estábamos destinados a juntarnos antes o después , y sin embargo nuestro orgullo, soberbia y estupidez hicieron que nuestro sueño de amor naufragara una y otra vez en el proceloso océano que antes nos unía besando nuestras dos orillas y ahora nos separa. Muchas veces me maldigo por mi estupidez y también te maldigo a ti, por haber abierto una herida en mi corazón que ya no podré cerrar como antes… Leer más
