Si yo te miro. Por Salvador Pliego

Si yo te miro -y te miro tal cual eres-, pareces un misterio, un milagro, un aliento, una llave que abre al mundo, el año cero reviviendo (perdón por todo el tiempo, pero en ti condenso lo infinitamente diminuto en lo inconmensurable de un instante… y viceversa). Digo luego: si yo te miro -y te miro tal cual eres-, pienso entonces: si te agrego, quito, decoro, repinto, recuadro, sustraigo, remodelo… Y al final, no cambio nada. Te miro nuevamente, en la misma idiosincrasia en que tú existes, porque, si yo te miro –y te miro tal cual eres-, me vuelvo… Leer más