Punto y final. Por Verónica Victoria Romero Reyes
Me redimo de las condenas, me exonero de penitencias y relego el sentimiento -quizá sentir y pensamiento- al ocaso negro de lo perdido. Y lo borrado. Que no quiero sueño más que el vivido ni deseo más ardiente que el de la Poesía. ¡Y me he equivocado! ¡Otra vez! ¿Cuando renuncié a mi solitaria melodía? Tantas veces ya, que no atiendo cómputo ni suma me hace un resultado justo. Tremendo disgusto… Saberte cuerpo de otro frenesí me supuso rancio susto… Pero, hoy, que entiendo la Vida, me importa poco la amenaza de traerte en mi beso un recuerdo que en… Leer más
