lahistoriadeunasiesta. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Esta es la historia de cómo una siesta arregló el mundo. De cómo yo llegué descosida de muerte y con riesgo de oxidarme los pulmones. De cómo mi corazónesponja había absorbido todos los desprecios. Esta es la historia de cómo una siesta, (abrazada a ti, eso es muy importante) arregló el mundo que me aplastaba. De cómo, con tu lengua, te bebiste mis lágrimas y de cómo, con tus dedos, me acariciaste el pelo, el sexo y el alma. Me falta el ventilador. En esta historia había un ventilador que removía nuestros aullidos y nuestras palabras y tus que te… Leer más

Otoño sediento. Por Juan A Galisteo (Galeote)

Otoño sediento que cubres mi alma y estos valles mudos y estas tierras altas donde sopla el viento; aquí, en mi ventana, tras estos cristales, mis ojos te aguardan. Te esperan mis brazos, mi dicha y mi calma, y tú, mientras tanto, que eres aire frío, que eres sombra y agua, fuera, me saludas, sin decir palabra. Deshojas los parques, castaños y acacias, los rosales tibios y azucenas blancas que al morir suspiran de tanta elegancia. Otoño sediento, tanta es mi añoranza, que entre estos cristales, tú, al llegar me obligas, tú, al volver me alcanzas. Por eso, te pido,… Leer más