El viento. Por Juan A Galisteo (Galeote)
I En el monte silba el viento, Cierzo, en el campo lo llaman, ¡qué importa cuál sea su nombre! si como llega, se marcha. En el mar, lo llaman brisa, de ventisca también hablan, y al despertar de la aurora, frescor de la madrugada. A veces, sopla tan fuerte, que se escucha en la montaña silbar con tanta alegría, que raya con la arrogancia. Los barcos veleros saben, quién es el viento y lo aman, saben, que con él, sus proas, avanzan soltando amarras. Y las playas sin su soplo, ¡qué tristeza! solo agua, sin el rumor de las olas… Leer más
