Gelsomina. Por Isidro R. Ayestarán

Llega el son de la primavera a la ciudad, y los pétalos de flor descienden al ritmo del “si”, del “quizá”, en un anhelo por adivinar, por desear si te quiere… o no. El viento arrastra esa flor que se mueve al ritmo del corazón, de la mariposa interior que alberga ilusiones, cobija quimeras, invita a la esperanza sobre si te quiere… o no. ¡Ay con el oleaje caprichoso de la vida!, De la noria de los sentimientos en un circo de múltiples pistas, que si te mira, que si te habla, que si camina a tu vera, que si… Leer más