nasrinprincesa. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Nasrin retuerce con sus dedos la seda roja de su vestido de fiesta. Sus pequeñas manos, decoradas con henna, anuncian su boda. Sus hermanas la miran desde lejos (estando tan cerca) y sobre su frente un rubí de plástico le refleja el futuro demasiado cerrado. Nasrin es una noviaprincesa que hoy no sonríe. Casar a una niña de doce años, debería pagarse con la patria potestad. En Pakistán, comprar una mujer cuesta lo mismo que la multa que el estado te impone por hacerlo: 120 euros. Yolanda Sáenz de Tejada Colaboradora de esta Web en la sección «Tacones de Azucar»… Leer más
