Kiosko de golosinas de la alcaldesa. Por Carmen María Camacho

El quiosco tenía la ventana a la calle Bernabé Soriano y tenía también una entrada lateral. El mostrador corría perpendicular a la carrera. Percibí un olor a caramelos, gominolas, chicles bazoka, pipas, altramuces y mezclado, con el mismo olor que solía percibir, a cromos de: mariposas, álbumes, muñecas recortables hace mas de cuarenta años, donde yo compraba, cromos y recortables. Me empine apoyé las dos manos en el mostrador, respiré hondo y esperé; la quiosquera se hallaba delante, vendiendo cigarrillos. -Hola, -dije- ¿Está Carmen Puri? Era una niña, flacucha, de rasgos afilados, pelo negro y muy reservada, se podría decir… Leer más

Coso taurino. Por Isidro R. Ayestarán

Sangre sobre la lona blanca, sobre la arena del asfalto, banderilla de plástico para no caer en la tentación de la crueldad infinita, aquella que se manifiesta a golpe de capote, al trote de la agonía exhausta. Hay gente que se pinta la sangre en la carta geográfica de su cuerpo, que no dice nada ante el sinsentido del transeúnte ignoto que grita “¡¡Vivan los toros y viva España!! ¡¡Mueran los toros y muera el aborto!!” Hay manos que se retuercen al compás de la bravura del mihura, al ritmo del aplauso de la faena bien hecha, bien entendida, obra… Leer más