gafasparaverelamor. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Me gusta tu cuerpo maduro; como una fruta que ha envejecido entre mis dedos -tus kilos devorando los años que llevamos juntos-. Me gusta que ronques (aunque no me guste) porque sé que tu laringe se colapsa con la edad y que no podemos evitarlo. Y me gusta arroparte si te quedas dormido después de comer, con el peso de la vida en tus pestañas y de los cumpleaños en tus canas. Me gusta vivir contigo, aunque a veces no me guste; sobre todo cuando me insinúas que he ganado peso, que ronco como un hombre y que siempre, siempre,… Leer más
