Sujetador de relleno. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Ser tu amante no es fácil, ¿sabes?, ni utilizar (aunque me arrasen los pies) los zapatos de tacón que me regalas. Y para información de tus neuronas, los vaqueros ajustados (que tanto te ‘ponen’) me oprimen la sangre y el corazón. Ser tu puta exquisita todos los martes me rompe la cuenta de fin de mes (tendré que probar las braguitas de los chinos). Por eso hoy, cuando te has ido de mi cama para volver al sexo envidiado de tu mujer, he llorado. Obscena y frágil, rota y rota de nuevo como una niña apaleada en el suelo de… Leer más
