El payaso. Por Juan A Galisteo (Galeote)
Cubría la noche la carpa de un circo, arriba en el cielo brillaban los astros, los niños reían y un equilibrista, llenaba de arte sus manos y brazos. Girando el trapecio con sus volteretas, cubrió de emociones el estrecho espacio y ante el movimiento de tantas piruetas llovían clamores, silbidos, aplausos. Irrumpió el silencio con gran alegría, cuando aquella sombra cruzó el escenario, tenía tez blanca, zapatos enormes, era la figura grande del payaso. Marioneta alegre, creadora de sueños, que a tanta inocencia infantil diste paso, nadie se ha ocupado de ese pensamiento, que entre risa y risa, guardas cabizbajo…. Leer más
