Lo que sé. Por Marisol Oviaño
Cuando la vida merece la pena, no puedes temerle a la muerte. Y cuando no temes a la muerte, no le temes a nada. Y cuando no le tienes miedo a nada, haces lo que te da la gana. Porque sabes que ahora estás aquí, pero no dónde estarás dentro de un rato. Aunque tengas un plan, aunque todo esté previsto, aunque lo apuntes en tu agenda. De niña estaba muy atenta a los ruidos de la muerte: Un niño se mató al cruzar la calle sin mirar. Otro se cayó de la bici estando parado, con tan mala suerte… Leer más
