Carta de amor. Por Mar Solana

SARAH                                                                                 Berlín, 18 de abril de 2008 Amada esposa: He prescindido del adjetivo posesivo “mi” pues nunca te sentí como una propiedad. Leí en mi pequeño y vetusto diccionario que el “mi” delante de otra palabra no expresa necesariamente posesión, sino cariño. Con todo, tengo mis razones para omitirlo. Primero, porque tú ya vuelas libre de toda ligadura terrenal hace mucho tiempo. Segundo, porque pronto abordaré mi último viaje para encontrarme contigo… Desde que decidí unir mi vida a tu recuerdo, encadenar mi alma a tu memoria arrebatada por las garras de aquel infausto demonio, fui consciente de lo… Leer más

El viejo y el mar. Por Brisne

  «Pero el hombre no está hecho para la derrota -dijo- Un hombre puede ser destruído pero no derrotado». Un viejo frente al mar. Por lazarillo un joven que cuida de sus huesos y su comida. Santiago, el joven compasivo que hace un tiempo fue quién le llevaba el aparejo y aprendía su oficio. Pero al viejo le ha abandonado la suerte. Ya no encuentra peces, está solo. Emprende la última aventura en busca de su Moby Dick particular, y caray…. ¿saben? es capaz de cazar a la gran ballena, aunque algo te dice cuando lees que la fortuna de… Leer más

Poema para buscar un beso. Por Juan Ballester

Amor, si yo pudiera contar en un soneto el color de tu risa o el brillo de tus manos, si pudiera esta tarde recubierta de ausencia definir la agonía que recorre mi entraña; si pudiera ser árbol, si pudiera ser ángel, un ave mensajera de tu nombre lejano, si pudiera encontrar una luz que me alumbre o un beso de tus labios donde apagar mi sed; amor, pero es tan largo el camino que lleva hasta tu voz, tu piel, hasta tu flor radiante, que me pierdo en las sombras de mi propio silencio, que me quemo en el fuego… Leer más

Cualquier dia de abril. Por María Dolores Almeyda

  Perdonen mi intromisión, mi fantasía. Perdónenme, rapsodas, líricos rimadores De versos imposibles, trovadores de limpia poesía, Perdónenme esta afrenta sin rubores. Yo no soy Benedetti, lo confieso. Ni Quevedo ni Lorca ni Neruda. De poetas hablando, hablando en verso, Sólo soy una rima contrahecha, fugaz y testaruda. Pero desde mis límites inciertos, Más allá de los lindes que nunca me tuve permitido, Soslayando lo vano y lo pueril, Atreviéndome a jugar con lo prohibido, Me siento aquí  a escribir… –y cuento las mujeres que han muerto  sin poder hacer nada  por ellas y me duelen como si fueran yo,… Leer más

SUEÑO DE AMOR (A los Amantes de Teruel). Por Andariego

                                      I De ese amor que te di, que encadenaste a su innoble condición y cobardía, hoy, te reclamo el alma que un buen día, cercana al corazón, abandonaste. Si de su falso verbo confiaste, de ahora en adelante desconfía, porque era su ambición quien permitía, que tú olvidaras lo que tanto amaste. Y porque siento dolor en mi costado, donde ha quedado hundida su imprudencia, no perdono su infamia y su pecado. Tendrá que recoger en su conciencia, la cosecha de orgullo que ha sembrado en el periodo corto de mi ausencia.                                   II   Llamad a la… Leer más