Tus ojos para. Por Yolanda Sáenz de Tejada
siempre he envidiado tus pestañas, quizás porque siempre me he enredado en ellas… Tus ojos para columpiarme, para clavar mi lengua en su iris y elevarme a los más dulces infiernos. Tus ojos para matar, para estrangular mis gritos y que no nos oigan (a la hora de la siesta) los vecinos. Y tus ojos para vestirme (o al contrario) y para, si alguien me revienta con su odio los ovarios, llorar contigo. Tus ojos para mí, sólo para mí, para vivir (con ellos y contigo) dentro de mi vestido. Yolanda Sáenz de Tejada Colaboradora de esta Web en la… Leer más
