Carta de amor. Por Mar Solana
SARAH Berlín, 18 de abril de 2008 Amada esposa: He prescindido del adjetivo posesivo “mi” pues nunca te sentí como una propiedad. Leí en mi pequeño y vetusto diccionario que el “mi” delante de otra palabra no expresa necesariamente posesión, sino cariño. Con todo, tengo mis razones para omitirlo. Primero, porque tú ya vuelas libre de toda ligadura terrenal hace mucho tiempo. Segundo, porque pronto abordaré mi último viaje para encontrarme contigo… Desde que decidí unir mi vida a tu recuerdo, encadenar mi alma a tu memoria arrebatada por las garras de aquel infausto demonio, fui consciente de lo… Leer más
