Marzo. Por María Dolores Almeyda

Marzo decrépito, arrugado, Como un anciano que se quedó sin fe y sin dentadura. Atrevido, insinuante, provocador y hechicero… Marzo de los tulipanes, marzo de los aguaceros, de la mujer y la luna. Igual brilla como un mayo que se oculta en el febrero o juega con los abriles olvidado ya de enero y anhelando primaveras. Envidioso y envidiante, incierto y voluptuoso, marzo de malos agüeros con turbulencias de nieves, soles indisciplinados, tormentas, rayos y truenos. Ni excesivo ni moderno, viejo verde sin edad inmortal y pendenciero. Marzo inestable, loco de atar, insípido y austero…Extravagante y lúcido, embustero. Anclado a… Leer más

Un poema de Salustiano Masó. Por Katy Parra Carrillo

Atrás en la distancia queda el humo quedan las siemprevivas avergonzadas de morir el pañuelo con que se dice adiós a un amor imposible quedan las máscaras con sus medias lágrimas el pan de la boda y el de los años de hambre atrás en la distancia queda la fuente tú y yo como dos llamas niñas que se dan alimento granos de uva que se disputan las avispas quedan abrazos con dolor de diamante partido el juguete mágico que jamás nos regalaron la pena que nos cayó de los aleros el vino que nunca nos emborrachó bastante quedan los… Leer más

Caronte. Por Mari Cruz Agüera

La noche te ha llevado hasta su fondo; se abre ante ti la puerta y en la antesala oscura del olvido que precede a tu sueño, hay un tenaz murmullo de preguntas golpeando tus sienes. Sales de ti y observas desde lejos tu soledad esparcida entre las sábanas; ¿quién habita ese cuerpo sin tu nombre? ¿qué vacíos convergen en su carne? Las fauces del silencio desvelan entre sombras sus colmillos y comprendes la pauta: Hay un río en tu sino y otra orilla ¿quién te ama para darte la moneda? Mari Cruz Agüera Leer más

Esta mañana. Por Yolanda Sáenz de Tejada

A veces, bajamos dentro de nosotros. Tanto, que no encontramos la salida (tan simple, que no la vemos). Entonces necesitamos una mano llena de locura que nos agarre de los intestinos y nos saque al exterior. Por eso este poema. Por las bajadas y por el maravilloso subidón.   Esta mañana, me he despertado enterrada dentro de mí.   No podía salir de mi asombro, ni de mi piel, ni de mis entrañas…   Estaba atrapada en una Yolandalacrada.   He gritado fuerte, muy fuerte; pero todos dormían profundamente y mi voz era el anticipo de una lágrima seca; el… Leer más

Yo sabía que iba a suceder algo. Por Felisa Moreno Ortega

Cuando se enfundaba el conjunto rojo pasión, yo sabía que iba a suceder algo. No hace falta ser abogado, ni dirigir el mejor bufete de Madrid, para adivinar lo que Judith quería esa noche. Se subía a su coche deportivo y bajaba la ventanilla, dejando que la ciudad entrara en forma de viento libidinoso. Yo ponía mil excusas, la cena con mis padres, el juicio de mañana… Ella acallaba mis protestas con un beso de esponja que absorbía mis palabras…, y mi voluntad. Recorríamos las calles a la velocidad del miedo, el que yo sentía cada vez que Judith pisaba… Leer más