Ostalinda,la niña gitana. Por Yolanda Sáenz de Tejada
A mi amiga Isabel, que lucha además de con sus manos, con sus entrañas. Ostalinda tiene ocho años y saca notables en la escuela. —Teoremas hinchados de ilusión.— Vuelve a casa corriendo cada día y entra a borbotones en la estancia (así, como acunando con sus rizos el aire de la atmósfera). Después de comer, ayuda a sus hermanos a descargar la furgoneta del mercado —que cada día va peor—. Ostalinda tiene el pelo negro y los ojos ensortijados. Y asoma entre su piel —de golosinas y café con leche— un brillo de jardín de infancia. (Las niñas gitanas también… Leer más
