Abrazarte. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Abrazarte, por la noche mientras yaces. Abrazarte, por detrás, mientras trabajas (es tan lindo ver tu ternura sujetando las gafas de vista cansada). Abrazarte, el sexo mientras me habitas, delirante, como un animal sagrado. Abrazarte, las lágrimas que nunca derramas y que te lamería hasta mutarme en pez. Y abrazarte, fuerte, muy fuerte, hasta sentirme huérfana (de piel y de huesos) cuando, dormido, me dejas para darte la vuelta en la cama. Yolanda Sáenz de Tejada Colaboradora de esta Web en la sección «Tacones de Azucar» Blog de la autora Leer más
